Finalmente
leí completo “El infinito en un junco”. Mis
amigas, fans de Irene Vallejo, lo habían leído desde hace unos años y yo estaba
fuera de grupo. Cuando quise comprar el libro no lo encontré y se quedó fuera
de mis lecturas.
Sin
embargo, después de oír a Irene Vallejo en su participación en Santo Domingo el
año pasado, quedé impresionada por su sencillez y claridad al comunicarse, y
retomé mi interés en leer su archiconocido libro. De más está decir que su lectura me ha
entusiasmado y provocado gran admiración.
En una
búsqueda al azar sobre este ensayo en Internet salen de primera 42,300
resultados, que incluyen análisis, críticas, resumen y pdf de libro. No creo
que pueda agregar nada nuevo, sin embargo, voy a comentar algunos aspectos que
me gustaron mucho, como es el aspecto histórico del origen del papiro, volver al
antiguo Egipto, a Alejandro Magno y sus generales, me llevó a una clase de
historia de la cultura en los años de primaria y secundaria. Lo mismo, sus
referencias a Aristóteles, Platón y otros filósofos de la antigua Grecia.
En las
páginas 359 y 360[i]
incluye lo que ella llama “catálogo incompleto y rebatible” de novelas cuyos
autores “se lanzaron a seducir ya desde la misma cubierta de sus libros”[ii],
destacando la importancia de los títulos. Para mi fue como una lección de
periodismo, de como llamar la atención de los lectores, algo magníficamente
usado en la revista The New Yorker.[iii]
Sus
referencias a películas, es otro aspecto que disfruté mucho. Y más aún disfruté su claridad y capacidad
de explicar conceptos. Al hablar de los
“clásicos” me sorprendió su identificación y relación del mito platónico de la
caverna en Alicia en el País de las Maravillas y Matrix, dos
películas de géneros tan diferentes que pocos encontrarían relación.
En estos
días publicaban sus comentarios sobre la traducción al árabe de “El Infinito en
un junco”, valorándolo como “casi una recompensa poética” que su proyecto de
‘El infinito en un junco’ (2019) y otros dos ensayos se hayan traducido al
árabe, “una de las principales” lenguas del mundo.[iv]
Vallejo en
sus entrevistas recientes en Egipto, “definió a Alejandría como el
“kilómetro cero” de la historia de los libros[v],
destacando la democratización de la lectura como una conquista histórica que
hoy sigue amenazada.
“El
infinito en un junco” es un libro para leer y releer, siempre se podrá
encontrar algún pasaje, dato o nombre que provoque nuestra atención. Me propongo releerla.
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