domingo, 28 de junio de 2026

Inquebrantables.

 

No niego que fui sorprendida al leer en las portadas de dos diarios locales la pregunta ¿Cuándo fue tu primera vez?, pues enseguida pensé en la primera relación sexual, ya que esta pregunta abre cientos de planteamientos en el ámbito de la educación sexual. Nada que ver, es el lema (¿?) de la campaña denominada Inquebrantables, presentada recientemente por varias instituciones gubernamentales y privadas.

La provocación ya estaba en pie.  ¡Entre a su dominio en Internet tratando de buscar información más allá del decálogo publicado en los diarios, y oh! sorpresa está dirigida a “jóvenes”, pero la mayoría de quienes hablan en los videos son adultos.  Ahí mismo se percibe una desviación. Su público objetivo parecería que ni siquiera está definido ni es parte de la propuesta.

Expertos consideran que la tendencia adulto-céntrica de muchas campañas, en las que se persiste en decidir sobre los jóvenes, sin oírlos, ni darles participación, logran un bajo impacto en los cambios de conductas o acciones de empoderamiento que tratan de fomentar.  Ignoro si los creativos de la campaña consideraron los modelos de participación de jóvenes propuestos por Jans y De Backer, así como los niveles de participación definidos por Hart.[i]

Los autores Jans y De Backer proponen un modelo triangular, partiendo de que los jóvenes se involucran con la sociedad cuando se les presentan tres dimensiones específicas; algo para desafiar, a partir de lo cual sientan que tienen capacidad de hacer una diferencia y finalmente espacio para conectarse con otros para abordar el problema de manera efectiva.

Volviendo a esa pregunta de la primera vez y luego de revisar los videos, y a contrapelo de los mandamientos publicados, podría decirse que esta campaña más que todo está enfocada al consumo de drogas, ya que esa es “la primera vez” a la que se refieren protagonistas de los videos, cuando se les pregunta.  Nada que ver con resiliencia ni autoestima.

Clotilde Parra, en su artículo en Diario Libre del 19 de junio 2026, comenta sobre aspectos muy importantes. Pero veamos las estadísticas citadas por ella sobre la situación de los jóvenes, datos que callan cualquier intento de una mirada igualitaria. “Porque en este país de «inquebrantables», el 20 % de los adolescentes y jóvenes de entre 15 y 24 años no estudia ni trabaja. El 38.5 % vive bajo la línea de pobreza monetaria y el 23 % en pobreza multidimensional. El 62.1 % carece de acceso estable a internet en su hogar, lo que limita su inserción educativa y laboral, y el 49.8 % solo puede acceder a precarios servicios básicos esenciales, como agua, electricidad y saneamiento.”[ii]

Toda campaña es mejorable, por lo menos eso nos dicen en aulas y talleres de producción, pero Inquebrantables podría más bien ser rehecha y comenzar por rebajar su grandilocuencia, y sus narradores bajar justamente al barrio y medir fuerzas con esa realidad que poco ayudará a que “ninguna circunstancia tiene más poder que la decisión de levantarse”.

En nuestro país existen experiencias de años recientes y en los últimos tiempos se pueden ver en redes sociales, en las que se verifica la capacidad de los jóvenes de comprometerse, de asumir liderazgo y movilizar a sus iguales.  Es tiempo de darle protagonismo a esa juventud que está en los liceos, en las universidades y en los barrios, para que asuman un rol.

 

 

 

 

sábado, 9 de mayo de 2026

Historia de los libros. El Infinito en un junco

 Finalmente leí completo “El infinito en un junco”.  Mis 
 amigas, fans de Irene Vallejo, lo habían leído desde hace unos años y yo estaba fuera de grupo. Cuando quise comprar el libro no lo encontré y se quedó fuera de mis lecturas.

Sin embargo, después de oír a Irene Vallejo en su participación en Santo Domingo el año pasado, quedé impresionada por su sencillez y claridad al comunicarse, y retomé mi interés en leer su archiconocido libro.  De más está decir que su lectura me ha entusiasmado y provocado gran admiración.

En una búsqueda al azar sobre este ensayo en Internet salen de primera 42,300 resultados, que incluyen análisis, críticas, resumen y pdf de libro. No creo que pueda agregar nada nuevo, sin embargo, voy a comentar algunos aspectos que me gustaron mucho, como es el aspecto histórico del origen del papiro, volver al antiguo Egipto, a Alejandro Magno y sus generales, me llevó a una clase de historia de la cultura en los años de primaria y secundaria. Lo mismo, sus referencias a Aristóteles, Platón y otros filósofos de la antigua Grecia.

En las páginas 359 y 360[i] incluye lo que ella llama “catálogo incompleto y rebatible” de novelas cuyos autores “se lanzaron a seducir ya desde la misma cubierta de sus libros”[ii], destacando la importancia de los títulos. Para mi fue como una lección de periodismo, de como llamar la atención de los lectores, algo magníficamente usado en la revista The New Yorker.[iii]

Sus referencias a películas, es otro aspecto que disfruté mucho.   Y más aún disfruté su claridad y capacidad de explicar conceptos.  Al hablar de los “clásicos” me sorprendió su identificación y relación del mito platónico de la caverna en Alicia en el País de las Maravillas y Matrix, dos películas de géneros tan diferentes que pocos encontrarían relación.

En estos días publicaban sus comentarios sobre la traducción al árabe de “El Infinito en un junco”, valorándolo como “casi una recompensa poética” que su proyecto de ‘El infinito en un junco’ (2019) y otros dos ensayos se hayan traducido al árabe, “una de las principales” lenguas del mundo.[iv]   

Vallejo en sus entrevistas recientes en Egipto, “definió a Alejandría como el “kilómetro cero” de la historia de los libros[v], destacando la democratización de la lectura como una conquista histórica que hoy sigue amenazada.

“El infinito en un junco” es un libro para leer y releer, siempre se podrá encontrar algún pasaje, dato o nombre que provoque nuestra atención.  Me propongo releerla.

jueves, 19 de marzo de 2026

Pasado perfecto


La desaparición un 31 de diciembre de un alto funcionario del gobierno cubano es el punto de partida de esta novela, donde aparece por primera vez en la obra de Leonardo Padura el detective Mario Conde.

Esta novela, publicada en el 2000, inicia una serie de relatos policiacos protagonizados por “el Conde” y que han merecido prestigiosos premios internacionales.  La obra de Padura incluye además ensayos, cuentos y novelas, por los que ha recibido el Premio Nacional de Literatura de Cuba y el Princesa de Asturias de las Letras, entre otros.

En Pasado Perfecto, Padura vuelve a sus años de infancia.  El funcionario desaparecido, Rafael Morin, fue su compañero de estudios en los años juveniles y desde ahí se destacaba como líder estudiantil, notoriedad que seguiría en su adultez, como funcionario del gobierno y hombre de familia.  Revivir ese pasado común hace un tanto difícil la investigación que desarrolla “el Conde” y más aún el tener que enfrentarse con el recuerdo de su antiguo amor, Tamara, ahora casada con Morín.

A lo largo de una semana de investigación, se pondrá en evidencia que el aparente pasado perfecto, en el que Morín ha ido desarrollando su carrera de funcionario, ocultaba grandes sombras. Interesante que en los resultados de la investigación policial se revelaran actividades de corrupción, al parecen comunes en el estamento gubernamental.

A lo largo de la investigación se dejan notar críticas entre líneas a lo que se vive en Cuba, desde la interminable burocracia y la escasez de todo, hasta las diferencias sociales y las insatisfacciones de muchos, como es la del “el Conde” con su rol de policía, que no llena sus expectativas. Recordar mejores tiempos junto a su amigo “el flaco” que ya no lo es, es de lo que le produce momentos placenteros.

Hace un par de días leí que Padura había expresado en una entrevista que “para escribir hay que vivir” [i]y realmente que en cada una de sus novelas se recogen grandes y variadas vivencias.  En Pasado Perfecto se vuelca en sus primeros años de vida, desde su abuelo y su familia, su barriada, compañeros de estudios y de trabajo.

Pasado Perfecto[ii] es de una lectura fácil, te atrapa y no se quiere dejar hasta saber el final. 

 

 

 

jueves, 19 de febrero de 2026

2026

A más de 45 días del inicio de este año me dispongo a comenzar a escribir para este blog, donde comparto comentarios, principalmente sobre mis lecturas y algunos sobre lo que ocurre en nuestro país.

A fin de 2025, pude leer completo “El infinito en un junco”, el archiconocido libro de Irene Vallejo, y que por múltiples motivos solo conocía en partes.  también comencé a leer “Melancolía de la resistencia” de Lászlo Krasznahorkai.  Nobel de Literatura 2025.

Para la revista The Economist este puede ser un año “negro” con el desmantelamiento del sistema multilateral y el reforzamiento de la política exterior de Estados Unidos, con énfasis, según el NYork Times, en una “diplomacia, sin diplomáticos”.  Ya se están viendo resultados en Venezuela, las aguas de Pacífico y el Caribe.

En nuestro país tendremos en este año un documento de identidad nuevo, con más elementos de seguridad, así como la libreta del pasaporte. Los políticos seguirán sus campañas a destiempo y sin propuestas, y los casos de corrupción continuarán sus procesos sin fin en la justicia.

Por mi parte, confío en dedicar más tiempo a escribir y leer,