domingo, 25 de febrero de 2024

Mucho teatro en los 90s

 

Sigo hurgando en los programas y folletos de actividades culturales que “tiré en una caja” por muchos años. Por el número de materiales sobre obras teatrales se podría deducir que la escena teatral estuvo muy activa.  En el 1999 se celebró la I Muestra dominicana de Teatro, en el Palacio de Bellas Artes, con unos horarios muy favorecedores para la asistencia del público, 10 de la mañana, 7 y 9 de la noche.

Se destaca el 20 aniversario del grupo Alta Escena[i], que conmemoró con la obra El león en invierno y en su programa agradece a sus colaboradores y patrocinadores.  Se llevaron a escenas una diversidad de obras a cargo de diferentes agrupaciones teatrales, que sería prolijo enumerar aquí.

En esta década el desaparecido Arturo Rodríguez Fernández[ii] desarrolla una gran producción teatral y en 1991 bajo la dirección de Danilo Taveras hace el estreno mundial de Hoy no toca la pianista gorda. Más adelante y aliado al director Enrique Chao[iii] presenta Liquidación Total, Las mujeres de enfrente, Parecido a Sebastián y Todos menos Elizabeth.  Todas con gran éxito de público y buena crítica. 

En 1999 se celebró el Segundo Festival de teatro Iberoamericano y del mismo encontré en mi caja los folletos de Madame Curie, El Quijote y La baratería.  Del Primer festival encontré el folleto de El coronel no tiene quien le escriba, pero sin fecha.

Fue una década de una variada programación teatral.  Espigas Maduras y La cena de las solteronas, ambas de Franklin Domíngue[iv]z, Tartufo, Des-concierto, Entre Dios y el Diablo, La Soga, El beso de la mujer araña, El viaje chino, La Fila, Juego Mortal y Hazlo como mi mujer, Emily y Picnic, son algunas de las obras de las que conservo sus programas.  Viéndolos en detalle, se puede conocer quién es la gente de teatro con años de trayectoria, que empresas han patrocinado siempre las actividades culturales y hasta quienes dirigían el Teatro Nacional.  Mucha información de interés.

Ballet

En estos años 90 Danzarte hizo diversas presentaciones de las que tengo los programas de Suite de la Bella Durmiente y Estrellas en Danza, con invitados de la Escuela Nacional de Ballet de Cuba. Danzas en concierto fue presentado por la Escuela de Ballet Magda Corbett.  Conservo un fasciculo de la presentación de Estrellas del Ballet Soviético y un colorido programa del musical Fama, a cargo de una compañía estadounidense.

El cine  comienza a despuntar y tengo a manos el Pasaporte invitación para Nueba York, de Ángel Muñiz, todo un hito en 1993. En 1996 Pericles Mejía presenta, en una gala primer, su película 4 hombres y un ataúd. En octubre 1997 Armando estuvo en Nueva York para ver Buscando un sueño, de Joseph Medina, Jaimepiña y David Castillo. De las producciones de René Fortunato conservo los programas de Trujillo el poder del jefe (1996) y la Herencia del Tirano (1998). 

Si bien, a nivel internacional los años 90s constituyeron la Post Guerra Fría o el Fin de la Historia, con un reordenamiento del poder mundial, en nuestro país parecería que fueron años de efervescente producción cultural, donde productores y patrocinadores ofrecieron variados programas al público.

 

viernes, 9 de febrero de 2024

La fascinación por los secretos del Kremlin


Hace unos días leí El mago del Kremlin[i], novela de Giuliano da Empoli*, que ha provocado tantos comentarios en los medios europeos, mereciendo reconocidos galardones como es el Gran Premio de la Academia Francesa, el Honoré de Balzac, y finalista del Goncurt y del Interallié.  Su éxito en ventas ha sido arrollador, según notas leídas.

Aunque en diferentes presentaciones de esta obra se dice que “todo es ficticio”, en la página de créditos del libro publicado por Seix Barral se lee: “Esta novela está inspirada en hechos y personajes reales, a quienes el autor ha prestado una vida privada y unas palabras imaginarias.  No obstante, se trata de una auténtica historia rusa.”  ¿Una provocación a los lectores?

Y es que además de estar escrita con un estilo impecable, narra hechos y decisiones de alta política durante 20 años en el centro del poder de Rusia, que aun cuando son narrados como una novela, resultan muy cercanos a lo que ha ocurrido en la realidad en esa nación. 

Es interesante que el personaje principal, narrador de la novela, el denominado mago del Kremlin, Vadim Baranov, que se presenta como el consejero más cercano de Putin, asume su rol desde su experiencia en la comunicación[ii], en los medios tradicionales, con vivencias en el teatro y con capacidad de organizar y transformar ese país como un gran escenario teatral a voluntad del zar, Putin.  Y destaco lo de la comunicación, ya que actualmente está considerada como la estrategia central en toda institución o empresa.

Por 20 años se desempeñará junto al zar, entre intrigas de oligarcas y aduladores que de una u otra forma mantienen una guerra permanente.  A contracorriente, él se mantiene como ese consejero culto, descendiente de oligarcas de tiempos pasados, fuera de lo usual, pero desalmado y manipulador.

Son 31 capítulos, donde se recogen informaciones sobre el ocaso de Boris Yeltin y la llegada al poder de Putin, sobre la guerra de Chechenia, los Juegos Olímpicos de Sochi y la crisis de Crimea.  Aparecen personajes como el jugador de ajedrez Kasparov, empresarios, modelos y artistas como las Pussy Riot.  No se dejan afuera líderes mundiales como Angela Merkel, Bush ni Clinton.  Es un repaso a 20 años de gobierno ruso.

Es una novela llena de informaciones y reflexiones sobre el manejo del poder por ese ser enigmático y frio, como se describe a Putin.  Realmente que su lectura se convierte en algo adictivo, que lleva a no soltar el libro hasta que no se termina y es que me atrevo a decir, que conocer los secretos del Kremlin provoca fascinación.

 *(Gracias a mi amiga Raysa por el préstamo)



[i] Da Empoli, Giuliano, 2023, El Mago del Kremlin, Seix Barral Biblioteca Formentor, España

[ii] Salazar, José A.  consultado el 2 de febrero 2023, Comunicación y política: ¿Una lucha por el poder? | Conexión ESAN

domingo, 4 de febrero de 2024

Oh! Que divertidos fueron los años 80s

 

Desde los años 80s he estado “metiendo en una caja” los programas de las actividades culturales que asisto, sin importar que sean de pintura, teatro, ballet o música.  Así he llenado una caja que, leyendo las recientes crónicas de doña Carmen Heredia de Guerrero, 50 Aniversario Teatro Nacional[i], me he animado a revisar.

Y luego de clasificar todo los programas y volantes por década, puedo apreciar cómo ha ido cambiando la calidad de estos, el tratamiento de sus contenidos y su impresión.  Igualmente, ha sido un proceso de evaluar nuestros intereses artísticos en esos años.

En la década del 80, en compañía de Armando, frecuentábamos el Teatro Nacional, tanto para presentaciones de la Orquesta Sinfónica Nacional, como de danza moderna y ballet.  El Gran Concierto de Gala con motivo de VL aniversario del Teatro, dirigido por Carlos Piantini, la presentación de la


ópera Tosca en agosto del 1981, la participación de Eugene Fodor en la temporada de concierto de 1987, y el Bolero de Ravel interpretado por el Ballet Clásico Nacional, fueron algunos de los que presenciamos en esos años.

El jazz también fue de nuestros preferidos.  Michael Camilo y “3 encuentros con Historia” y Don Cherry y su cuarteto, fueron presentaciones para recordar, al igual que el Heineken Jazz Festival en Altos de Chavón.  Maridalia es … una, en agosto de 1988, con la dirección de Jorge Taveras, fue una presentación única.  Acudimos a diversas agrupaciones de ballet, destaco la presentación de Ritos, con el Ballet Folclórico Dominicano y coreografías de Fradique Lizardo, Imgard Despradel y Armando Villamil, así como el Ballet de Porto Alegre, Brasil, con su programa Rastros, y el Teatro de Danza Contemporánea D.C. (Washington)

En 1988 Arturo Rodríguez F. estrenó su primera obra teatral, “Cordón Umbilical” con la que había ganado el premio de teatro en Casa de Teatro, y a cuya presentación en la Sala Ravelo no podíamos faltar, al igual que a “Refugio para cobardes”, también de su autoría, en 1989, bajo la dirección de Enrique Chao. En la Sala Ravelo vimos, además, Julieta tiene un desliz, Mi tía la jamona, Mi amiga la gorda, y Esta monja, de otros autores.

Por los catálogos de las exposiciones de pintura se podría decir que lograban mejores patrocinadores y por el número que conservé, que fueron nuestras preferidas.  Silvano Lora en 1986 presentó Un puñado de tierra; Aurelio Grisanty tuvo dos exposiciones, una en La Galería (Mary Loly Pérez de Severino[ii]) y otra en Altos de Chavón; Leopoldo Maler en 1987 presentó Otros Diluvios en el Voluntariado de las Casas Reales. 

En la galería Boinayel fue presentada en 1985 una exposición de Wifredo Lam, el reconocido artista cubano y en esa misma galería en 1984 se había presentado José Cestero.  Mayobanex Vargas expuso en Nouveau Centro de Arte, Dibujos (1988); de Jochi Asiático conservo un hermoso catálogo de su exposición Panteón de los Dioses, presentada en el Museo de Arte Moderno en la primavera de 1988, de Ulloa y Amaya Salazar son otros catálogos que guardé, con presentaciones de A. Fernández Spencer y Jeannette Miller.  Catálogos y presentaciones en esos años eran documentos valiosos tanto por su diseño, como por su contenido.

Armando[iii] y yo no íbamos a todas las actividades culturales, el cine ocupaba su atención en primer lugar, pero me atrevo a afirmar que los años 80s fueron divertidos y ricos en actividades artísticas.

 

lunes, 22 de enero de 2024

Imagen y reputación versus “numeritos”

 Había decidido no escribir sobre el caso de explotación sexual que involucra a un pelotero y una adolescente.  Se ha escrito mucho, desde notas editoriales, reportajes y comentarios en los diarios tradicionales, hasta cientos de publicaciones en las redes sociales.  Toda una gran movilización mediática, así como una participación manipulada, en la que niños y jóvenes apoyaron al jugador, el día en que se le fijaron las medidas de coerción, con pancartas que leían “todos somos Wander Franco”.   

Sin embargo, ayer leí un comentario en un periódico nacional que me sorprendió, ya que el autor se enfoca en responsabilizar al movimiento feminista de todo lo que ocurre al jugador, poniendo en duda si este es realmente la víctima.  Al leerlo, me pregunté y dónde estamos, ¿cuáles son las fuentes que consultan algunos comentaristas de deportes?  El jugador fue colocado en “lista restringida” por el equipo donde juega, los Rays, desde el 13 de agosto 2023 por estar siendo investigado por una supuesta relación con una menor de edad, según se publicó en el CBS Sports.[i]   


Que se sepa aquí no intervino ningún movimiento, simplemente se aplicó la legislación vigente en nuestro país. Previamente, en agosto 2023, las Ligas Mayores o mejor conocidas por sus siglas en inglés, MLB, que son un gran emporio privado y como tal está sujeto al escrutinio público, cuidan su imagen y reputación, aplicaron su Política Conjunta sobre Violencia Doméstica, Agresión Sexual y Abuso Infantil y mientras continuaba la investigación, el jugador fue puesto en licencia administrativa indefinida. [ii]

Parecería que tanto la violencia doméstica, como el abuso infantil y la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes están tan “normalizados” en nuestro país, que de todos los sectores salen defensores de los victimarios y no de las víctimas.  Pocos denotan conocer las leyes y reglamentos que están vigentes (leyes 24-97 y 136-03) y que se supone establecen las pautas para manejar estos casos.

Lamentablemente, la Liga Dominicana de Béisbol, Lidom, no dispone, hasta donde conozco, de ninguna política similar. Y más aún, sus ejecutivos y miembros no opinan ni han comentado sobre este caso y otros anteriores sobre violencia doméstica. [iii]

Que un jugador, sea “estrella” o “número uno en cada etapa”, y esté acusado de explotación sexual daña más la imagen y causa un daño reputacional a cualquier equipo en la MLB, que el impacto de sus hazañas. Sin embargo, en nuestro país, lo penoso para muchos no es que un jugador con méritos para llegar a ser una gran estrella haya echado por la borda su potencial trayectoria, sino que no pueda seguir violentando las leyes vigentes amparado en sus “numeritos”.  

 

 

Para iniciar el 2024

 


Han pasado 21 días de 2023 y aunque me prometí escribir y publicar aquí con más frecuencia, hoy es el primer día que lo hago.

Siempre recuerdo a aquel jefe que tuve, que previo a su jubilación había acumulado cientos de películas en DVD para verlas y que años más tarde confesaba no haber visto ni 10.  Algo parecido estoy haciendo.  Cada día dedico menos tiempo a leer y a escribir, pura vagancia.  Sentarme y no hacer nada es lo que hago.

A fines de 2023 leí mucho y me prometo comentar sobre algunos de estos libros cuya lectura me sorprendieron, como fueron Infocracia, de Byung-Chul Han y La era del conspiracionismo, de Ignacio Ramonet.

Hoy inicio mi 2024 con un comentario sobre un caso del que no quería escribir, pero finalmente caí ante el “acoso” de tanta desinformación.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

Cristo Park. Derecho a la participación ciudadana

 Con gran despliegue en los medios acaban de inaugurar el Cristo Park, “un nuevo espacio ambiental y de esparcimiento en Cristo Rey”, así dicen los titulares de informaciones que dan cuenta de que es el resultado de una iniciativa y compromiso de la CAASD para “mejorar la calidad de vida de más de 350 mil habitantes de esta zona”

Dicen que la inversión en este espacio público fue de 560 millones de pesos y que promueve el esparcimiento y el bienestar de la comunidad.  Posee áreas de juegos infantiles, pabellones para actividades, anfiteatro, vivero, ciclovía, canchas de baloncesto, vóleibol y futbol, gimnasio, glorita, skate park, estación de policías, baños, cámaras de seguridad y más de 250 parqueos.

“Queda demostrado que este es un gobierno que planifica, trabaja y ejecuta de manera transparente, haciendo muchísimo con poco”.  Hasta ahí todo muy bonito. 

Ahora bien, me pregunto ¿y la comunidad donde quedó?, no sale ni en las fotos. ¿Cuál ha sido su participación en tan magnifico proyecto y cual será en el futuro?  Carolina Mejía hablaba en 2022 de cuidado comunitario, integración, compromiso y protección en este tipo de obras, pero me surge la pregunta, y ¿a partir de cual participación?  Recordé la escala de participación de Arnstein (1969) ya que los gobiernos locales son muy dados a diseñar y construir obras comunitarias y una vez inauguradas, esperan o a veces promueven el compromiso de la comunidad, así, sin más.  Arnstein da pautas que pueden ayudar a determinar las características de los diferentes niveles de la participación y determinar si realmente se están promoviendo verdaderos procesos de participación que logren el involucramiento y compromiso de la población.  


Es interesante considerar el caso de la cañada de Guajimía que desde las gestiones de los expresidentes Leonel Fernández, 1996-2000; Hipólito Mejía 2000-2004; Fernández, 2004-20012; Danilo Medina 2012-2020 y ahora Luis Abinader, se han ejecutado y anunciado proyectos de intervención que no han sido concluidos, mientras el problema del saneamiento permanece. La cañada sigue siendo un vertedero, cuya situación se agrava y gana titulares periódicamente.  ¿Se habrán preguntado los planificadores del gobierno las razones por las cuales los vecinos no mantienen limpia la zona y continua como vertedero?

Aparentemente no hubo proceso de verdadera participación desde el inicio de los proyectos, no se ha creado un real compromiso, “eso lo hizo el gobierno, el ayuntamiento es quien tiene que limpiarlo” son expresiones propias de los ciudadanos.

En los últimos años se ha venido promoviendo el derecho a la participación ciudadana ambiental, que otorga a toda persona el derecho a participar de manera responsable en los procesos de toma de decisiones sobre asuntos referidos a la gestión ambiental que pudieran tener alguna incidencia sobre sus intereses (Contreras, 2015).  Cualquier parque, zona arbolada o con espacios para practicar deportes o juegos infantiles es parte del ambiente comunitario, espacio donde la comunidad tiene derecho a decidir.

Ruiz Paredes (2019) destaca como Poder ciudadano los últimos tres niveles de la escala (6; 7 y 8), en los que se definen la co-participación o colaboración, proceso en el que se negocian las demandas ciudadanas bajo la conducción de la Administración, que en el caso de los parques sería el Ayuntamiento.

Viendo las fotos del Cristo Park publicadas esta semana veo a grupos de niños y jóvenes disfrutando los espacios, pero no dejo de preguntarme, quienes son los compromisarios del Ayuntamiento, que voces fueron escuchadas o participaron en las decisiones sobre  diseño y construcción, quienes cuidaran de este parque y muchas más interrogantes quedan abiertas, y no conozco respuesta alguna sobre estas acciones y mucho menos sobre el nivel de participación dado. Mientras tanto, la comunidad no sale ni en las fotos.

 

 1 La escalera de la participación https://www.upla.cl/noticias/wp-content/uploads/2014/08/2014_0805_faceduc_orientacion_escalera_participacion.pdf

 II. Ruiz Paredes, K.E. (2019) El ejercicio del derecho a la participación ciudadana como impulsor del desarrollo sostenible, en el marco de los estudios ambientales en el Perú. Revista Ciencia y tecnología (Vol. 15, Issue 3) Universidad Nacional de Trujillo. https://go.gale.com/ps/i.do?p=IFME&u=googlescholar&id=GALE|A603632471&v=2.1&it=r&sid=googleScholar&asid=fcca12fb

 

 

 

viernes, 10 de noviembre de 2023

En la boca del lobo.


En un par de días leí esta novela de Elvira Lindo, que tantos comentarios ha merecido desde su puesta en circulación, ya que da una nueva mirada a la niñez, alejada de su celebrado personaje Manolito Gafotas y la no tan famosa Olivia, que por años fueron protagonistas de múltiples historias infantiles y juveniles creadas por esta autora.

Antes de leer En la boca del lobo (2023) conocía a Elvira Lindo como periodista, por sus textos en el periódico El País, donde destacaban sus habilidades como redactora, que con grácil vocabulario describía situaciones muy disímiles.  Ha sido merecedoras de premios como escritora de literatura infantil y juvenil (1988), premios como novelista (2005) y como periodista (2015). También ha trabajo en el cine, como guionista y actriz.

Cuando leía las páginas de En la boca del lobo, en la que se narra la maternidad no deseada de Guillermina y la incomprensión de Julieta, y su viaje a La Sabina, el pueblo natal de Guillermina, venían a mi mente los tantos casos de niñas abusadas en nuestro país, sin la debida protección y en la total ignorancia de sus casos.

En esta novela Lindo nos lleva a La Sabina, ese poblado de la llamada España vaciada, donde permanece un puñado de vecinos y sus vidas transcurren lentamente, rodeados de una rica naturaleza.  De La Sabina salió Guillermina embarazada de Julieta, fue como una huida, acompañada de su madre, la abuela que tanto protegió a Julieta.  Ahora vuelve a recuperar la casa familiar.

El pueblo es un nuevo mundo para Julieta, allí establecerá relaciones con las vecinas y con Emma, la maestra que vive en las afueras del pueblo, ignorada por los vecinos y presentada como un monstruo. Allí la niña conocerá por los vecinas  de cuentos y leyendas , así como del miedo, odio, amor y esperanzas, que también están presentes en sus sueños y pesadillas.

Desde las primeras páginas se describe esa relación atípica entre Julieta y su madre.  La hija protege a la madre y la madre vive su vida sin detenerse en la hija.  Solo el llamado de la tutora hace que la madre se entere de la situación escolar de la joven.  Es una desprotección afectiva total, es un no interesarse en nada de la hija, ni siquiera del abuso que sufría por las parejas que tenía y que llevan a Julieta a una negación total, su vulnerabilidad e indefensión han llegado a un extremo tal que expresa “de haber sabido verbalizar mi rabia la hubiera gritado, mírame a mí de una puta vez, sálvame tu ahora” (p.19)[1]

Es un libro que en algunos momentos se desarrolla con cierto suspense, sabemos que algo ocurre, pero no se describe. No hay descripciones del abuso, es algo que se va intuyendo a medida que se leen las páginas.  Es la explicación no verbalizada de la negativa de Julieta a regresar con su madre.  Es una mirada diferente de Elvira Lindo hacia la infancia.

 

 

 



[1] Lindo, Elvira (2023) En la boca del lobo. Seix Barral. Biblioteca Breve. España