Hace unos días me leí “Los nombres de Feliza”, de Juan Gabriel Vásquez, escritor colombiano que muchos críticos vienen citando como sucesor de García Márquez. Una lectura increíblemente interesante, agradable y fluida, gracias a las magnificas habilidades de su autor.
¿Cómo es que se llamaba Feliza y “murió de tristeza”? es lo primero que me provocó leer esta
novela. En ella conocemos la vida de Feliza Bursztyn, escultora colombiana,
hija de judíos, padres que quisieron llamarle Fergele, pero previendo las
dificultades que este nombre, junto al apellido, podría presentar para su
pronunciación, le cambiaron por Felisa y luego ella lo transformó en Feliza,
pequeña muestra de su rebeldía.
Vásquez hace un recorrido por Bogotá y Paris para mostrarnos los lugares
donde Feliza desarrolla su vida desde la infancia hasta el día de su muerte. A lo largo de la narración se describe la
sociedad conservadora e hipócrita de Colombia, país donde no había una
dictadura, pero si gobiernos autoritarios que perseguían a intelectuales y
artistas que marcaron la vida colombiana durante varias décadas del siglo XX.
Feliza es una persona que rompe con los cánones de esa sociedad, tanto
como mujer, así como artista. En su obra
escultórica utiliza la chatarra, dándole un nuevo valor como objetos de arte. Su vida, llena de contradicciones, es un
compendio de luchas para desarrollar su arte y sobrevivir a sus pérdidas, primero sus tres hijas, luego
varias amistades y amores.
Perseguida por los gobernantes, fue encarcelada y torturada, y luego de
estar asilada en la embajada de México, pudo salir hacia ese país y
posteriormente viajar a Paris, donde falleció.
Un flechazo hacia la narrativa del realismo mágico es saber que Feliza
estuviera leyendo en los días previos a su muerte Cronica de una muerte
anunciada.[i] En la noche de su muerte
se esperaba que lo comentaria con García Márquez.
Según Acosta Medellin, “en este libro hay una incidencia directa de
Gabriel García Márquez, quien compartió con la artista el día en que ella
falleció en un restaurante de París y días después escribió un artículo, con
una contundente frase que daría la pauta a la novela de Juan Gabriel: “Feliza
se murió de tristeza” … Este libro es la larga respuesta a la pregunta de
por qué Feliza se murió de tristeza. García Márquez como personaje de la novela
no tiene muchos diálogos, pero sí silencios determinantes, y su presencia
permea cada página del libro.”[ii]
Juan Gabriel Vásquez ha visitado varias veces nuestro país y me comentan
que, en el Festival Mar de Palabras, compartió un conversatorio sobre Los
nombres de Feliza, un honor para los participantes.
“Los nombres de Feliza, como novela es ficción, pero encierra muchos
aspectos de biografía, realidad e imaginación. Es sobre una luchadora sin desmayo, Feliza Bursztyn.
[i] Pag. 258 Vásquez, Juan
G. Los nombres de Feliza, Novela, Editorial Alfaguara
Madrid
(España), 2025, ISBN: 979-8890983442
[ii] Reseña de “Los nombres de Feliza”, de Juan Gabriel Vásquez, por Dixon Acosta Medellín

No hay comentarios.:
Publicar un comentario