viernes, 10 de noviembre de 2023

En la boca del lobo.


En un par de días leí esta novela de Elvira Lindo, que tantos comentarios ha merecido desde su puesta en circulación, ya que da una nueva mirada a la niñez, alejada de su celebrado personaje Manolito Gafotas y la no tan famosa Olivia, que por años fueron protagonistas de múltiples historias infantiles y juveniles creadas por esta autora.

Antes de leer En la boca del lobo (2023) conocía a Elvira Lindo como periodista, por sus textos en el periódico El País, donde destacaban sus habilidades como redactora, que con grácil vocabulario describía situaciones muy disímiles.  Ha sido merecedoras de premios como escritora de literatura infantil y juvenil (1988), premios como novelista (2005) y como periodista (2015). También ha trabajo en el cine, como guionista y actriz.

Cuando leía las páginas de En la boca del lobo, en la que se narra la maternidad no deseada de Guillermina y la incomprensión de Julieta, y su viaje a La Sabina, el pueblo natal de Guillermina, venían a mi mente los tantos casos de niñas abusadas en nuestro país, sin la debida protección y en la total ignorancia de sus casos.

En esta novela Lindo nos lleva a La Sabina, ese poblado de la llamada España vaciada, donde permanece un puñado de vecinos y sus vidas transcurren lentamente, rodeados de una rica naturaleza.  De La Sabina salió Guillermina embarazada de Julieta, fue como una huida, acompañada de su madre, la abuela que tanto protegió a Julieta.  Ahora vuelve a recuperar la casa familiar.

El pueblo es un nuevo mundo para Julieta, allí establecerá relaciones con las vecinas y con Emma, la maestra que vive en las afueras del pueblo, ignorada por los vecinos y presentada como un monstruo. Allí la niña conocerá por los vecinas  de cuentos y leyendas , así como del miedo, odio, amor y esperanzas, que también están presentes en sus sueños y pesadillas.

Desde las primeras páginas se describe esa relación atípica entre Julieta y su madre.  La hija protege a la madre y la madre vive su vida sin detenerse en la hija.  Solo el llamado de la tutora hace que la madre se entere de la situación escolar de la joven.  Es una desprotección afectiva total, es un no interesarse en nada de la hija, ni siquiera del abuso que sufría por las parejas que tenía y que llevan a Julieta a una negación total, su vulnerabilidad e indefensión han llegado a un extremo tal que expresa “de haber sabido verbalizar mi rabia la hubiera gritado, mírame a mí de una puta vez, sálvame tu ahora” (p.19)[1]

Es un libro que en algunos momentos se desarrolla con cierto suspense, sabemos que algo ocurre, pero no se describe. No hay descripciones del abuso, es algo que se va intuyendo a medida que se leen las páginas.  Es la explicación no verbalizada de la negativa de Julieta a regresar con su madre.  Es una mirada diferente de Elvira Lindo hacia la infancia.

 

 

 



[1] Lindo, Elvira (2023) En la boca del lobo. Seix Barral. Biblioteca Breve. España

martes, 22 de agosto de 2023

Las viudas de los jueves. Historia de nuevos ricos


 Durante las actividades de Centroamérica cuenta 2023, esa magnifica concentración de intelectuales convocados por Sergio Ramírez en nuestra ciudad, tuve la oportunidad de oír a la argentina Claudia Piñeiro y conocer sus inquietudes como escritora en un mundo donde se espera tanto de la relación entre los escritores y sus públicos.

Piñeiro, graduada en economía, ya que gracias a la dictadura en su país no pudo inscribirse en sociología, tiene una amplia producción como escritora, dramaturga, guionista de televisión y colaboradora de medios gráficos.  Es una “multi-tasks”, como se espera ahora de muchos profesionales.  En fin, es una persona muy de actualidad, que por ser una escritora reconocida no se exime de participar en causas sociales en su país

Luego de oírla, me compre su novela Las viudas de los jueves (2005), cuya lectura fácil y rápida me dejó claras las razones por las que había sido llevada al cine.  A través de una estructura muy lineal, nos cuenta las vivencias de un grupo de familias, que podríamos definir como “nuevas ricas”, residentes tras altas paredes y compitiendo entre ellas en sus estilos de vidas, que quieren mantener cueste lo que cueste.

Las viudas de los jueves son las esposas que cada jueves son excluidas de la reunión que celebran sus esposos, donde entre bebidas y comidas, conversan sobre sus éxitos y disfrutan de su bienestar.

Leyendo esta novela se conoce de esas familias, que al alcanzar un nuevo nivel de vida no ponen límites en sus afanes de mantenerlo.  Piñeiro narra con detalles el tratamiento a sus empleadas domésticas, a sus servidores y en ocasiones hasta a las esposas e hijos.  Me pareció que en su análisis la escritora hace un retrato descarnado del nivel acomodado de sectores de nuestras sociedades.  Se podría calificar de una descripción implacable de esos grupos que justamente se quieren aislar del resto para “proteger” su “vida perfecta”, sin percibir que más bien es decadente, sin permanencia en un largo tiempo.

Las viudas de los jueves, reconocida con el Premio Clarín de Novela 2005, es de rápida lectura y con un estilo que nos va produciendo una especie de inquietud por lo que va a ocurrir.  Alguien comentó que Piñeiro era como una especie de Hitchcock, por el suspense que crea en su narración.  Personalmente me atrapó y en un par de días leí sus 246 páginas, distribuidas en 48 breves capítulos. Disfruté su lectura, pero si prefieren ver la película, está en Netflix y dura 1 hora 57 minutos.

 

Piñeiro, Claudia (2005) Las viudas de los jueves, Narrativa hispánica, Alfaguara

 

 

jueves, 23 de marzo de 2023

¿Temor o miedo a los libros?

 Desde hace un par de años he ido acumulando una cantidad de libros que ya no me interesa conservar, unos porque ya no se dispone de espacio en los estantes para conservarlos y otros que valoro pueden ser de interés para nuevos lectores. Con esto sigo una práctica de Armando, quien periódicamente purgaba su estantería y regalaba paquetes de libros ya leídos por él.

¿Pero que me ha ocurrido? No he encontrado a quien le atraigan a pesar de mis intentos y contactos con posibles interesados, como fue el caso de una persona nombrada director de cultura en una ciudad del sur, con quien hable al día siguiente de su designación en 2021. Todavía espero que venga a recogerlos.

En otra ocasión contacté a un joven animador social -que ahora veo se promueve para diputado- a quien conozco desde hace años.  ¡Ah Si! Muy interesado, pero hace más de un año que vendría por los libros y no ha llegado.

Recientemente, en una actividad cultural en la Sultana del Este, hable con el encargado de cultura del municipio, quien realmente no se mostró muy interesado, pero le deje mis datos para contactarme más adelante. Aún lo espero.

Hace un par de semana llame a un centro escolar que promueve mucho en las redes sociales sus actividades culturales.  Aquí me pidieron un listado de los libros, algo que no dispongo. Le explique que en su mayoría son de autores reconocidos y que son libros en perfectas condiciones. Ahí quedó la conversación.

Viendo las cajas de libros, me pregunto, que nos pasa, ¿tenemos miedo o temor hacia los libros?  No creo que sea miedo, pues los libros no representan peligro.  Entonces es temor, emoción artificial que nos hace huir de situaciones de peligro imaginario, o es ¿recelo de un daño futuro?  Este recelo de daño futuro me recuerda la etapa en que la Iglesia Católica disponía o dispone (?) de un listado de libros prohibidos, pero no creo que estos libros caigan en esa categoría.

Mientras tanto, seguiré conservando las cajas de libros, viendo con pesar, como se desaprovechan oportunidades de transportar a los lectores a nuevos lugares y situaciones. Expertos consideran que con la lectura se aumenta la inteligencia, se estimula la creatividad, se ejercita la memoria y se activa la empatía, entre otros beneficios.


[1] Definición de miedo en el Diccionario de la RAE/https://dle.rae.es/miedo?m=form


 



domingo, 29 de enero de 2023

Para comenzar el 2023

 Hoy reinicio, después de muchas posposiciones, mis publicaciones en este bloq, que pocos leen, pero que sirve a algunos. Y repasando los temas tratados en el 2022, parecería que siguen esa paradoja expuesta en El Gatopardo por Lampedusa (1996-1957) “si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”, ya que la violencia de género sigue en las primeras planas de los medios, la guerra de Rusia contra Ucrania no termina, el uso dudoso de algunas palabras en nuestra habla se afianza cada día y nuestros gobernantes se perpetúan en la práctica de no darle participación a las comunidades en el cambio de prácticas sociales. En fin, todo sigue igual.

Al finalizar el 2022, queriendo recuperar lecturas que no hice durante los meses anteriores terminé de leer varios libros pendientes.  Disfruté mucho Jazz[i] de Toni Morrison (1992), narración sobre la vida en Harlem de una comunidad en plena ebullición de conflictos sociales.  Es un retrato sobre ilusiones perdidas hecho desde una perspectiva que se podría decir casi poética.

Guerras de la información[ii], de Richard Stengel (2021) es un texto provocativo.  En su contraportada se lee “el conocimiento es poder. Ármese usted mismo” y a lo largo de sus páginas su autor, que además de haber sido editor de la revista Time, fue subsecretario de Estado durante la administración Obama, cuenta sus experiencias en Rusia, Ucrania, Arabia Saudita e Irak, al mismo tiempo que nos presenta su visión de Hillary Clinton, Putin, John Kerry y otros líderes; siempre destacando el impacto de la desinformación. El cómo contar la versión de Estados Unidos está muy presente a lo largo del texto.  Muy interesante para todo profesional de la comunicación estratégica.

Moisés Naín siempre está entre mis autores preferidos.  La lectura de La revancha de los poderosos[iii] (2022) me ha resultado muy interesante, muy actualizado en tanto describe diferentes formas de atacar y destruir la democracia desde su interior, así como la expansión de la autocracia.  En su ensayo no deja fuera al populismo, la polarización ni la postverdad.  Es un texto para leer y releer en estos días de discursos sobre un cambio anunciado.  Su descripción del autócrata 3P es para tener en cuenta: “los autócratas del siglo XXI empiezan de esta forma más suave y se esfuerzan en mantener las apariencias, mientras socaban la democracia a escondidas”(p.17), recurriendo al populismo, la polarización y la posverdad.

Ojalá los temas que me muevan a escribir unas líneas no se repitan.  Haré el esfuerzo de publicar con más frecuencia.

 


[i] Morrison, T. (1992) Jazz, Penguin Random House Grupo Editorial, Barcelona

[ii] Stengel, R. (2021) Guerras de la Información, Rocaeditorial, Barcelona

[iii] Nain, M. (2022) La revancha de los poderosos, Penguin Random House Grupo Editorial, Barcelona

sábado, 10 de diciembre de 2022

Escombros

Para mi cumpleaños en septiembre pasado, mi hermano Rafú me regaló este libro, Escombros, de Fernando Vallejo (1942), un escritor colombiano que había oído mencionar en el ambiente del cine, como autor de la novela La Virgen de los Sicarios y como guionista de la película del mismo título.   En la solapa del libro leo los títulos de su prolífera obra, así como los reconocimientos que ha recibido, entre ellos el Rómulo Gallegos y el Premio FIL de Literatura, otorgado por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México.

Escombros es una narración en primera persona, en la que el autor hace un recorrido por su último periodo viviendo en México y su regreso a Colombia, tras la muerte de su compañero de vida por más de 50 años.  Se inicia con la ocurrencia de un terremoto, que produce el derrumbe de elementos decorativos, muebles y objetos de valor en su apartamento, pero más que lamentar las pérdidas, la narración se enfoca en lo que queda de su estilo de vida.

A lo largo de sus páginas se encuentra un montón de información sobre la actualidad.  Datos narrados en ocasiones como especies de provocaciones.  Protagonistas de hechos antiguos y recientes son presentados descarnadamente.   Allí aparecen María Félix, Dolores del Río, ambas de mundo del cine mexicano, así como Iván Duque, Bill Gate, Donald Trump, Cristina Fernández, Mario Vargas Llosa y otros personajes mundiales.   Igualmente, a través de la novela no deja de mostrar su actitud crítica hacia la Iglesia Católica y su gran amor hacia los animales.  Brusca, su perra, le acompaña siempre en su narración.

Es un texto escrito por una persona que ha vivido mucho, que podríamos considerar que lo ha visto todo, con una visión crítica del mundo, que aun cuando tituló su novela Escombros, no da muestras de estar derrotado.  Mas bien, describe una indignación sincera por lo que ocurre a su alrededor, sin dejar de ser real y a veces divertido.

El director de cine español, Pedro Almodóvar, comentó muy atinadamente sobre esta obra “su ira explosiva es tan brillante, tan sonora, real, sincera, divertida a veces, cruel casi siempre, que su lectura es algo gozoso y tonificante”.

 

Vallejo, F. (2021) Escombros, Alfaguara, España

 

domingo, 5 de junio de 2022

Lanzar sale definitivamente de las páginas deportivas

 

En los últimos meses he seguido con cierta curiosidad el extensivo uso del verbo lanzar en los medios impresos y digitales. No soy lingüista ni nada parecido, pero me inquieta el escaso vocabulario que usamos a diario y que los medios podrían ayudar a ampliar.

 


Lanzar ha salido de las páginas deportivas, donde su uso en las noticias sobre beisbol era lo usual, para imponerse en los titulares de primeras páginas y no precisamente para referirse a jugadas del llamado deporte rey, sino con otras acepciones.  Así hemos leído que lanzan plan, lanzan militares, lanzar funcionarios a las calles, lanzan campaña, y otros.

 Cuando se leen esos titulares, rápidamente se nota que en esos casos lanzar se usa en sustitución de los verbos iniciar, presentar, empezar. ir o enviar.  Si se revisa el diccionario de la RAE vamos a comprobar que si se sigue el significado que este le otorga a lanzar, el uso actual no siempre es apropiado.

 Para la RAE[i] lanzar es arrojar, sortar/dejar libre, promover la rápida difusión de algo nuevo, dar/ proferir/ exhalar, vomitar (poco usado) y como verbo pronominal se incluye: empezar una acción con mucho ánimo o con irreflexión. También aparece una acepción usada en derecho: Der. Despojar a alguien de la posesión o tenencia de algo.

En este punto se pueden colegir tres situaciones, que se ignora el verdadero significado del verbo lanzar, que se posee un escaso vocabulario, o se está en presencia de un neo anglicismo.  En inglés el verbo launch, según el Cambridge Dictionary, significa comenzar, enviar y como nombre se usa en expresiones relativas a lanzamiento.

De todos modos, valdría la pena que el uso de lanzar -tres y cuatro veces en una misma edición, se fuera sustituyendo por otros verbos que enriquecieran ese escaso vocabulario, que según los expertos cada día se achica más. Solo una sugerencia.

 



[i] https://dle.rae.es/lanzar?m=form

domingo, 8 de mayo de 2022

Por una participación comunitaria auténtica

 
Durante las últimas semanas han aparecido en los medios declaraciones de la alcaldesa del Distrito Nacional sobre los parques remozados y su apuesta al cuidado comunitario.  “Apuesta a la integración y compromiso comunitario para el cuidado y protección de los mismos”, leí en El Caribe del 6 de mayo de 2022.

Cuidado comunitario, integración, compromiso y protección suenan muy bonitos, pero me surge la pregunta, y ¿a partir de cual participación?  Recordé la escala de participación de Roger Hart (1993) ya que los gobiernos locales son muy dados a diseñar y construir obras comunitarias y una vez inauguradas, esperan o a veces promueven el compromiso de la comunidad, así, sin más.

Hart (1993)  en su planteamiento de “La Escalera de la Participación” da pautas que pueden ayudar a determinar las características de los diferentes niveles de la participación y determinar si realmente se están promoviendo verdaderos procesos de participación que logren el involucramiento y compromiso de la población.


Además, en los últimos años se ha venido promoviendo el derecho a la participación ciudadana ambiental, que otorga a toda persona el derecho a participar de manera responsable en los procesos de toma de decisiones sobre asuntos referidos a la gestión ambiental que pudieran tener alguna incidencia sobre sus intereses (Contreras, 2015).  Cualquier parque, zona arbolada o con espacios para practicar deportes o juegos infantiles es parte del ambiente comunitario, espacio donde la comunidad tiene derecho a decidir.

Ruiz Paredes (2019)  destaca como Poder ciudadano los últimos tres niveles de la escala (6; 7 y 8), en los que se definen la Co-participación o colaboración, proceso en el que se negocian las demandas ciudadanas bajo la conducción de la Administración, que en el caso de los parques sería el Ayuntamiento. En el escalón 7 se define el Poder delegado, en el cual la ciudadanía dispone de espacios en los que su opinión prevalece sobre la opinión de la Administración.

El último escalón, el 8, es cuando se alcanza el Control ciudadano, no existe el tutelaje de la Administración. La ciudadanía participa en la toma de decisiones, ya sea mediante mecanismos de negociación y acuerdo, o a través de una delegación auténtica del poder.  En este peldaño los ciudadanos que partición están en la disposición de ejercer el control cuentan con la capacidad para encargarse de forma total.

Aunque disfruto ver en el recién inaugurado parque de Evaristo Morales a grupos de niños y jóvenes practicando básquet y béisbol, no dejo de preguntarme al ver la basura de la inauguración aún pendiente de recoger, quienes son los compromisarios del Ayuntamiento, que voces fueron escuchadas o participaron en las decisiones sobre la remodelación, quienes cuidaran del parque y muchas más interrogantes quedan abiertas, y no conozco respuesta alguna sobre estas acciones y mucho menos sobre el nivel de participación dado. Mientras tanto, la basura se acumula en los zafacones nuevos. 


 1 La escalera de la participación https://www.upla.cl/noticias/wp-content/uploads/2014/08/2014_0805_faceduc_orientacion_escalera_participacion.pdf

 II. Ruiz Paredes, K.E. (2019) El ejercicio del derecho a la participación ciudadana como impulsor del desarrollo sostenible, en el marco de los estudios ambientales en el Perú. Revista Ciencia y tecnología(Vol. 15, Issue 3)Universidad Nacional de Trujillo. https://go.gale.com/ps/i.do?p=IFME&u=googlescholar&id=GALE|A603632471&v=2.1&it=r&sid=googleScholar&asid=fcca12fb